DANIEL MUÑOZ
(SANSON CARRASCO)
fAKAZOJL
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MONTEVIDEO Y DEPARTAMENTOS
ün mes - * *.* , . $ i.oo
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EXTERIOR
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Número corriente, 30 centésima
* atrasado, 50 *
SE PUDLICA tOS DOMINGOS
Lector: diría
de buena gana,
que es de las plumas
la mas galana,
y la que escribe,
formal y en broma,
lo mas castizo
de nuestro idioma,
y de la prensa
la que mas brilla
aquende el rio
y en la otra orilla :
y que es el alma
de su diario,
y un pelotaris
extraordinario,
y otras mil cosas
muy importantes
que dán á este hombre
notas brillantes;
pero es persona
bastante amiga..,,
y está muy feo
que yó lo diga.
© Biblioteca Nacional de España
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La otra noche so enfermó la esposa de don Lino
Mateamargo, al estremo de necesitar con ur¬
gencia el auxilio de su médico.
Su esposo, en un momento de ofuscación, sin
duda, pensó que el medio mas rápido de llamar
al doctor sería el teléfono.
Y se fué en dirección al aparato, áeuyo manu¬
brio se agarró, haciéndole girar velozmente.
A labora y medía de llamar, don Lino sudaba Hasta que, al fin, le contestaron y pidió que lo Después de otra hora j media, que don Lino
la gota gorda y la ílaca, comunicasen con el doctor De León, pasó sentado por que le laqueaban las piernas
de tanto esperar á que sonase el timbre, sonó
éste-
—¿Hablo con la casa del señor De León?—pre¬
guntó don Lino,
—Si, señor—le respondieron.
—Pues dígale que venga inmediatamente á
ver á mí señora, que ostá otra vez con los pin¬
chazos en el hígado.
“4Pero Y, sabe con quién está hablando?
-Con la casa de De León ¿no es esa?
— Sí señor; pero este De León es el Ex-Ministro
de la Guerra,
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© Biblioteca Nacional de España
F«Í$Í$
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‘lOC^UÉ PÍD^MtjS
ó Toco ElMUHo^
PFOeSTI^E ÍJf U
Solo se vieiun por las calles algunos coches desvencijados, y con
halcones, en lugar de ventanillas, pues les faltaban Jas portezuelas.
© Biblioteca Nacional de España
El día que se puso en vigencia la tarifa para los coches de plam, se
declararon en huelga los cocheros.
Un carro fúnebre, á falta de cochero, tuyo que hacer el y i aje ni
Buceo, dirigido por el mismo cadáver que conducía.
Pero si la huelga se prolonga mucho, los trenes no bastarán para
conducir la gente, y veremos por las calles estos curiosos sistemas de
locomoción á sangre.
Algunos se desfondaban al solo peso de una persona.
<31 escritor cómico
—Señora, á veces crea V. que no está la Magdale¬
na para tafetanes*
(Carcajada pencra!>*
— [Ay! jQue salero tiene! ¿Dice que no está siempre
para tai etad.es!
—¡Qué chispa!
—-¡Qué talento!
—Y vamos A ver* ¿Cómo se las componen VV. para
escribir? ¿Qué hacen?
—Pues, míre V*, cogemos pape!.**, y pluma....
—i Ya, vamos, ya! Pero yo pregunto cómo sacan
VV. las ocurrencias.
—Quiere decir Lola que s* copian VV. de algún
libro las ocurrencias.
—Según, Unos sí y otros nó*
—¡Yaí ¡Vamos, ya!
— [Ah! ¡Ya, ya!
(Nuevo silencio,—Pausa.—A mis oidos llega esta
frase: «Pues yo, francamente, no le veo la chispa.^)
—Y ahora, Juan, ¿qué trae V. entre manos?
—¿Ahora? Un muslo de gallina asada; pero un po¬
co dura.
Carcajada general,
—¡Ay! ¡Qué hombre este!
—!(Qué gracia tiene!
— [Jesús, que chispa!
—Haga V. el Lvor de callarse, que voy a reventar
de risa, y me hará daño h comida.
¡Había yo dicho un chiste sin saberlo!
Como tras del C. rlón vino el Jerez, y luego el anís
y no sé qué otros menjurjes, las cabezas se trastor¬
naron y al llegar al cafe (que por cierto sabía A perol
más que A Moka) todos se fijaban en mí, todos me ha¬
blaban. las niñas de L). Ambrosio me echaban miradas
En fin, tanto me rogaron, tanto insistieron, tanto
porfiaron, u\ cúmulo de observaciones descargaron
sobre mí, que accedí á que me presentaran en casa
de D* Ambrosio,
Hay gentes (de quien he de hablar A ustedes un
día que tenga ocasión) que parece no han traído más
misión al mundo que la de hacer cadena social, es de¬
cir, la de eslabonar unas personas á otras por medio
de las presentaciones.
Dos amigos oficiosos se habían comprometido á lle¬
varme á comer á casa de D, Ambrosio*
Según pude después colegir* D* Ambrosio y la so¬
nora de D. Ambrosio y las niñas casaderas de D, Am¬
brosio,habían corrido la voz entre sus amigos y veci¬
nos de que aquel día tenían á su mesa á comer al ce¬
lebrado escritor cómico D. Juan del Poyo; así es que
entre invitados, familia, presentado re: y presentado
nos sentaríamos á la mesa su docena de per¬
sonas, llamando personas aun á los que menos mues¬
tras daban de serlo.
La presentación fue p¿ ra mí lo violenta que lo son
todas, y para aquello* señorea motivo de curiosidad y
extrañeza; pude sorprender algunas frases que indi¬
caban la impresión producida en algunos:
—¡Yo creía que era mus alto!
— jYo me lo figuraba de mas edad!
— ¡A mí se me había metido en la cabeza que era
mas joven!
—¡Pues ]o que es A la naturaleza no tiene mucho
que agradecerle!
La señora de la casa era la mas benévola para juz¬
garme*
Me miraba y se sonreia como si viera en mi cara
escrito alguno ae los artículos que entonces me dieron
á conocer* Me parecí que en su interior se decia
ella: «[Cómo nos vamos á reir hoy con éste hombre! i>
Yo estaba atortelado, violento aburrido, perplejo*
No sabia qué hacer, ni qué decir, ni á quien mirar*
Me encontraba íuera de mi elemento, de mí familia,
de m's amigos, y poco á poco se apoderaba de mi un
mal humor indefinible*
Al cabo la señora de Ja casa díó ía voz de ¡ea! ¡se¬
ñores, ála mesa!» y nos dirigimos al comedor.
—¿Y Luz?
Aurora, contestó con voz ligeramente trémula:
—i La he perdido hace un instante!
}A3 llegar aquí he notado que no me había se¬
guido!
¡Si los que nos persiguen dan ahora con ella, esta¬
mos perdidos!
¡Ella puede guiarlos hasta aquí!
Al oír esto, el hombre se puso intensamente pálido*
¿Quién era ese hombre?
¿Quién era esa mujer?
¿Quién era la vieja?
¿Quién había sido don Andrés?
¿Quién era la galga?
¿Qué interés contornan los papeles robados?
¿Cuál fué el móvil del crimen?
¿Qué casa era aquella?
¿Qué horrible misterio encerraba la vida de Aurora?
¿Qué se había hecho la perra?
Es lo que, con otras muchas cosas, sabrá el curioso
lector en e! capítulo siguiente.
(Por Fernandez y González } Ortega y Frias r An¬
tonio de Padua, Perez Eserieh ) y otros de la secta
Je novelistas por entregas,)
: Samuel Blixer
(Continuará.)
VENTARIi
No pude más, , .
—Me levanté con un pretesto H, tí/
tan indispensable como poco fácil
de expresar, y cogiendo capa y
sombrero, gané la puerta y bajé
de cuatro en cuatro los escalo- -I 1 ! ' W
nes, huyendo de aquella gente
que me había obsequiado con el fl jjflP
único fin de que yo íes divirtiera*
No les guardo rencor, en honor de la verdad.
¡Son tantos los que creen que el escritor cómico
vive en alegría perpétna!
¡Ayl ¡¡Ojalá!!
Un muchacho muy listo, llamado
Sancho Rizo Convino y Sin-parq
Vivió un tiempo en un pueblo situado
Enfrente de España, contiguo á Indostán*
A su vida privada no cauto
Porque nadie detalles me dio,
Solo seque nació el Jueves Santo
Del año setenta, que en Viérnes cayó.
Una noche de Otono, muy fria,
Fué á paseo con un tal Athós,
Y cogió tan atroz pulmonía
Que en una semana rindió su alma á Dios
Su padrino, don Juan Rompedientes,
Reclamó en tan horrible ocasión,
Los diez mil cachivaches siguientes
Que fueron hallados en su habitación:
Una mesa que tiene tres patas,
Cuatro sillas del tiempo de Adan,
Y un armario que habitan las ratas
Muriéndose de hambre por falta de pan;
Una cómoda, que el bisabuelo
En herencia á su abuelo dejó,
Y una caja que guarda un pañuelo
Que fué déla esposa del Rey que rabió,
Un violín, que quizás fué perfecto,
Y una cama de estilo hamburgués,
Cuyas ropas según el aspecto
No vé lavanderas desde el año tres;
Treinta y cuatro paquetes de velas
Que el tunante á un amigo robó,
Y un atado que encierra tachuelas,
Recuerdo de ingleses á quienes clavó;
Dos botellas de Vino de Quina
Componentes de su botiquín,
Y un retrato de Santa Agustina
jugando á las bochas con San Agustín;
Una pipa con agua bendita,
Y la cola de un perro rabón,
Encerradas en una cajita
Con un par de guantes que usó Napoleón,
Una aguja, catorce alfileres,
Dos pedazos de pan marsellés,
Y una estátua preciosa de Céres
Tomando una copa de vino francés*
Estos, y otros no relacionados
Por el pésimo estado en que están,
Constituyen los bienes dejados
Por don Sancho Rizo Convino y Sim-pan,
Todos querían tenerme á su lado*
—Usted, D. Juan, aquí.
—■ No, Juanito, á mi Jado*
■—No señor, Juan debe ponerse donde ie veamos
todos*
—Yo creo que me corresponde tenerle á mi dere¬
cha, como señora de la casa*
—No haga V. caso. D. Juan, venga V. aquí*
— ¡Juan!
■—nJuaiicito!!
— ¡¡¡Juanete!!!
Ello es que me senté no sé donde, y que dio co¬
mienzo la comida en medio de un silencio sepulcral*
Mi vecino de la dereeha y mi vecina de la izquierda
me colmaban de agasajos*
— Esta aceítumta.
—¡Vamos! ¡Esta rapta de salchichón! ¡Es muy
bueno! ¡Hoy venden unos salchichones!.** Pero
éste*****
—¡Mas vino. D* Juan, mas vino!...
—Parece que esta V* triste.*,
—¿Yo? no señora, ¡no faltaba mas!
Y volvía á reinar el silencio. Todos me miraban.
Unos sonriéndose, otros con curiosidad. Algunos
murmuraban en voz baja, de mi, sin duda alguna,
Al esbo se rompió el hielo por la pregunta de uno
de los novios de las chicas de D* Ambrosio*
—¿Y qué? ¿Se escribe mucho, amigo Juan?
— ¡Pshl—contesté—¡para vivir!..*
xacíat Lo
Niña hechicera de esbelto talle
como la palma que allá en el valle
su alta cimera nunca abatió,
de te/* de nieve, nácar y rosa
y tan modesta pura y graciosa
como mi mente fe concibió*
Aunque al oírme sientas enojos,
aunque las tintas de los sonrojos,
al escucharme tíñan tu faz,
aunque me hieras con tu despecho,
aunque gigante brote en tu pecho,
de ira y de rabia, chispa fugaz,
He de rogarte, bella Dolores,
ángel hermoso de mis amores,
grata esperanza, dicha, ilusión,
que no te pongas tan pronunciado
y tan torcido v almidonado
ese demonio de polisón*
¡Ah! ¡pero con gracia! Lo que es eso..,
■D* Juan es hombre de muchagracía.*,*
¿Quién? ¿Juancito? ¡Ya lo creo!
¿Han visto ustedes su último artículo?
■jYo no!
—Pues tiene mucho salero* ¡Qué tipos! ¡Qué ocur¬
rencias! ¡Qué chistes! ¡Qué vis!
—¡Señores.,., por Dios*,., me avergüenzan VV!
—¿Y qué quiere decir vb, Conjuelito?
— ¡Que sé yo! Girase como dicen en Andalucía*
— ¡Ya, vamos, comprendido!
—¡VV*, los escritores, amigo Juan, estarán siempre
de buen humor!
—¡Al lado de VV. no habrá nadie triste!
—¡Siempre de broma! ¡Siempre diciendo ocur¬
rencias!
Imprevisión
—Voy A la feria, Maruja*
Tráeme unas ligas de seda
© Biblioteca Nacional de España
CARAS
CA R E T A S
Pjrtfl el mezo, llega un carro
y Á la Maruja atropella,
pasando por sus rodillas
las claveteadas ruedas.
Cuando ve Ui niña al mozo
que de la feria regresa,
con lágrimas en los ojos
le dice de esta manera:
—St un poco adelanta el carro
ó atrasa un poco la feria,
te encargo también las piernas.
R Bueno
m.
8 JJ|! ] W Debido á una repentina indispo-
M l Á sicion del ^cronista Calibán, me veo
¡fegj* ^ obligado á ocupar supuesto y los
;)!{ W y'jjí lectores á soportarme, aunque bien
/y" pueden consolarse, pensando que ya
1 ¡j' . ,1 " no me sufrirán mas.
¿If" ^luM Voy á hablarles á Vds, de teatros-
Mucha atención, pues, porque ei
tema es imporianley nuevo.
Empiezo mi disertación... escrita.
Ya sabrán Vds. que tenemos en
el Politeama un terceto de fundones extraordinarias y
de gala.
Creo que no necesito explicar á Vds, lo que signi¬
fica un extraordinario.
Bastará decirles que es algo asi como si las accio¬
nes de ía Compañía Nacional se pusieran á la par, 6
como si el Sonador Freiré se declarase opositor al
Gobierno.
En cuanto ¡a las funciones de gala, creo que la de¬
finición mas exacta es esta:
<¿$on de aquellas fundones en que se toca el him¬
no nacional y en que los espectadores están obliga¬
dos á sacarse el sombrero... si lo tienen puesto.&
Hecho con doble explicación, agregaré que, en las
tres funciones, cantarán respectivamente, el tenor
Oxilia, el barítono Kaschmann, la Gini, la Condé y
otros artistas de mérito.
*
En San Felipe les aficionados á la buena zarzuela
tienen ocasión do llenar el gusto con la excelente
compañía que allí trabaja.
Hay en esa compañía artistas de reconocido mérito.
El repertorio es variado y selecto*
Ase se explica el éxito con que ha trabajado y sigue
trabajando esa compañía*
En el teatro Glbils se estrena h orquesta húngara,
que viene precedida de fama universal, confirmada
plenamente en ios conciertos que ha dado en la ciu¬
dad vecina y en los dos que Eleva dados aquí,
Y no hablo de otros centros de diversión, porque
calculo que con los señalados, tienen ustedes cómo
y donde elegir.
Y aquí termino la presente crónica, asegurando á
ustedes que es la primera vez que me ocupó de tea¬
tros y de música.
Para ser primerizo, no lo he hecho mal del todo*
Así io creo, al menos*
Si ustedes creen otra cosa, háganme el favor de re¬
servar su opinión.
Hasta nuncal
CoUBlN.
Gu ¿uta lo
Parlero huésped de mansión dorada,
De nuestro amor testigo no esquivado,
Lirio de plumas, grano de oro alado,
Risueño trovador de lengua arpada;
No importa que investigue tu mirada
Del amor el momento más buscado,
Ni que el beso escondido y regalado
Publiques en tu música acordada*
Atiende, observa, escucha, sé indiscreto,
Haz que tu trino el tímpano taladre,
Y cuanto has visto, canta noche y dia r
Por nosotros no guardes el secreto,
Cuéntase!o á tu p iare y á tu madre,
Y, sí la tienes, cuéntalo á tu tia*
D* Duque
i
||£ Con este título vamos
á publicar desde el mí-
y mero próximo, una bre-
% ve, pero interesante re-
/Li'V vista de modas.
:W En ella hará Schütz de
J * modisto, con la pluma,
presentando los últimos
7/ ' mm figurines que so reciban
¥* JBá de París.
/ Poli soné, scudóm-
VvJV' 1 '’ £$r***t mo con que se firmará
' ? una i n -teiigeiitü eokbo-
• radora* cuyo concurso
/ i ■ be m os ai Iq u i ri do pa ra es-
vS/íSr V Jy)^ ta sección especial* explí-
*' cará en fmse sencilla y
en la elegante forma que
es peculiar á sus escritos* el género y adornos
con que deberán confeccionarse los trajes re¬
presentados en los figurines*
Como el título de Ja sección lo indica, no se
ocupará más que délas modas femeninas.
A los hombres, es í n vi ti l estimularles para que
se hagan ropa á la moda, porque en seguida la
empeñan.
La mejor sección para ellos, sería una que
indicase los establecimientos de crédito que
dan dinero sobre sueldos*
Es cuanto tenemos que decir por hoy en esta
sección*
No dirán nuestras lectoras que somos indife¬
rentes á la galantería que nos dispensan leyen¬
do nuestro semanario.
a, wms¡Esm\
Q*Wk í* ¿Si
Se anuncia que Mister OUvet\ repre- *1
sentante de la casa Baring Brothers,
ha embarcado en el vapor Herelms con destino
k este puerto,
Hevelím fué un gran astrónomo inglés y
puede que. á intento, haya elegido mister Qli-
v e r el vap o r d e eso nomh re p a ra a u re lid e r algo
de astronomía y estudiar bien nuestros hori¬
zontes.
Solo falta que, por contagio, nos pase á noso¬
tros sus aficiones astronómicas y nos deje
mirando las estrellas.
Por de pronto, saludemos la llegada de Mis¬
ter Oli ver, con esta canción:
Ni contigo ?ii sin U r
mis males timen remedio,
contigo, por lo que cobras,
sin tí, por que no hay dinero.
En la Plaza Constitución se abrió anoche un
establecimiento con el nombre de Café Latino.
¿Será una protesta contra el proyecto de Me¬
llan Líifmun
Si lo es, mas propio sería llamar á ese esta¬
blecí m i en to Café-A n ti-melkm4üfln úrico *
Lo que no impediría que la infusión del Mo¬
ka tuviese olor de cafó y olor dé santidad, que
es 1 o que se pix>ponen, por lo visto, 1 os duenes
del establecí miento*
Está sana y contenta Basilisa
po rque toiu a infusión de h 1et La- luisa ,
y está gorda y robusta Filomena
porque toma infusión de hierba-buena*
Esto es prueba patente
de que á veces, la hierba es conveniente.
En la semana próxima se pondrá á la venta
Cobre Viejo colección de artículos de nuestro
buen amigo y colaborador Samuel Blixthi.
O o n de ci r q u o p a ra no so tí -o s q u i si é jan i os el
talento que revela en Cobre Viejo su autor, está
hecha nuestra recomendación.
Cuanto á la parte tipográfica, puede ser¬
vir de modelo en el arte. Es un nuevo título
para la fama que gozan los tal teres de Vazquez
Cores, Do rn al eche y Beyes*
Y á propósito de Bfixén ¿que los ha parecido
el segundo capítulo de Por seguir á un galgol
¿Verdad que sí no fuera hecho con tinta se
le comerían?
Mañana cumple tres años de existencia el
Banco Nacional.
¡Mala centella caíga sobre sus billetes!
Reñían en la oficina
dos escribientes pelambres
y el jefe, buena persona,
p pí >c u ra ba a pací g u a rl es.
—¡Usté es un bruto do marca!
—¿Yo bruto? ¡Si aqui no hay nadie
mas bruto que usted!
—Silencio'—
gritó el jefe adelantándose*
—¡Tengan ustedes en cuenta,
señores, que estoy delante!
Ya sabrán ustedes que Tamagno no canta
esto año en Montevideo.
¡Ante ciertas desgracias, so comprende el
suicidio!
i
Esta semana han entrado en turno de falsi¬
ficación las libras esterlinas.
Ya era hora de que los falsificadores volvie¬
ran por su dignidad: por que eso de falsificar
títulos de la Ctímpañia Nacional y Billetes del
Banco, francamente, era un deshonor para la
industria.
Desde el día L° de Setiembre, las empresas
de trenes, cobrarán á oro el precio de los pa¬
sajes.
La verdad es que cobrando, á papel, como
hasta ahora lo han hecho, le salían muy bara¬
tos los descarrilamientos al pasagero*
¡Vamos en camino de reconciliamos con las
empresas do trenes!
*
A n to! i ii Mato r ran go* a n dab a asto s d í as mu y
preocupado buscando un cuarto bajo a propó¬
sito para instalar en ól un almacén de quinca¬
llería.
Por suerte, tropezó con un amigo que está
siempre al corriente de esas cosas,
—Hombre, vi enes coiiicTám 1 ]o al dedo* “¿Sabes
algo de un bajo bueno?
—Ya lo creo.
—¿C u. á nías pi ezas ti en e?
—¡Caracoles!
—Caracoles, no; piezas* Lo necesito para al¬
macén .
—¡Ah! ¡Yo creí que buscabas á Arimondi!
*
L1 a in a tú os A u s tedes l a aten ci o n sob re 1 a pr i-
mera parte de nuestro Zig-zag.
Las conviene mucho saber lo que en ella se
dice.
Y á nosotros, cobrarlo.
.... — -oArN- -y
. VvlY* * .t
M. c,— Colonia—EI j uéves se remitieron los números
pedidos. Por i a crónica que aparece en este, verá que
las suscriciones de Agosto y Jas que se llagan en io su¬
cesivo se pagarán en'moneda cristiana, ó sea en oro,
J. 11,—Tira y -Hentos—í>e le anoté como suscritos por
el tiempo que ha pedido. Cun su carta recibimos el
dinero, es decir, esos papeles que han dado en decir
que son dinero* Prepare oro para otra voz.
F, H —san Gregorio—Recibido su giro postai y co¬
brado, por mas senas, en previsíoii de un a muerte re¬
pentina. Llamo su atención sobre lo que le digo á M, C.
de ía Colonia* „ . . .
v N,—Porongos—Mande Los cinco numeros, Pjda
mas si quiere que so la ariov-e en os ta. administración.
M. l¡ . —Paysaníiú —■ Se sirvió el pedido sin eE primer
número porque bu y que reimprimirle. Fíjese en i a clase
de moneda que hemos pecado admitir. El papel ensu¬
ciaba mucho las manos*
p. y. m*—S an Salvador*—Le agregamos A la familia*
ílas le prevengo, séüor,
que si no me hace el favor
de pagar como se advierte
en la respuesta anterior,
no me salva de la muerte
ni el mismo San Salvador,
A.—Montevideo—Me tiene V, toco con su máquina
de Jiacer i abones. .Quiere V* dejarse de,.. * enjabonar?
Sátiro—Alón te video—En el número próximo publica¬
ré su fU 1 lí culi lo, ;No le parece que so podía suprimir la
dedicatoria- Yo creo que sí.
Parlancliín—Montevideo—¿T)ónde está el chiste? Me
precio de tener buena vista, y le aseguro que, por más
que lie mirado y remirado, hasta por los rincones det so¬
bre. no le lie visto. ¡Por JYios, esas cosas no se man dan l
san clin P a nz a—Mo nte v í d eo—
«Quisiera morir me
por no sufrir, ¡oh. Encarnación! tus desdenes»
Francamente, si ha de vivir V. para hacer estos ver¬
sos, más vale que se lo llsvn Dios d¡e una vez*
ESPECTÁCULOS PARA HOY
muevo POLI TE ama—(C ompañía de ópera italiana}—
LUCIA m LAMMKRMOOR,
SAM FELIPE—{Compañía de zarzuela española)—EL
i AN1LLO DE HTERHO. LA GRAiN VÍA, _
GtBlLS—Gran concierto ñor La ORqUBSTA HUNGARA,
1 bajo la dirección de Ktss Janes!,
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íTsftófc-^isi'^iS ii msá
: $mmmmmMúHBBms¡BBñ-.
Ijte'fwwjáfoy
SARANDÍ 347
Hace calzado & medida,
á unos precio s m uy barato a,
y es la casa preferida,
por ser la mejor surtida
eo botines y zapatos.
Para hacer tur buen regalo
véte á SJenra sin dudar,
porque Sienra, en su Bazar,
nunca tuvo nada malo.
Si te dice nn bebedor
que en la casa de Orejuela
no existe el vino mejor,
le puedes decir, lector,
que se lo cuente á su abuela
Su martillo ha demostrado
que, de todos los que hay,
es el mas afortunado,
E nes con él ha rematado
i mitad del Uruguay.
Fotografía Inglesa
Peluquería
13 oe juuo múm. 5
Nadie íl pelar le aventaja,
y afeitando es tan artista,
que at filo de su navaja
no hay pelo que se resista.
Uruguay (78 | p
Es un médico especial, f
de quien diría cualquiera J
3 ue ha encontrado la manera
e hacer al hombre inmortal.
Rincón ¡78
Fotografía especial,
en que se cópía á la gente,
tan perfectíd mam ente,
que parece natural.
Zahala 154
Llevó el martillo á Maesa,
en campana provechosa
y no les digo otra cosa,
porque es bastante con eso.
Empresa da Encomiendas
cedrito 207
La Empresa que te presento
te ruego, lector, que atiendas,
porque hace Las encomiendas
con la rapidez del viento.
Misiones ,118
Enteña el piano tan bien
y la música tan pronto,
que en tres meses almas tonto,
le convierte en Rubístén ,
25 df Mayo 370
Pasteles y confitura
y dulces de ios mejores;
en esta casa, señores,
es todo vida y dulzura.
Convencían 267
Con poco que quiera usté,
desalojar el bolsillo.
Be ük fácilmente el brillo
de no caminar & pié.
25 de Mayo 290
Reflejan con tanto brío,
y lanzan tan buena luz,
que trastornan el sentía,
como dijo un andaluz.
Hincón 28G
Las hago tan españolas,
y con tan buenas maderas,
que acompañan ellas solas
para cantar j^eterceíw.
Treinta y Tres 216
El que rije La industrial
ee, como saben, señores,
el Capitán General,
de nuestros rematadores.
Jhicuy 267
Remata Indistintamente,
todo lo que el gremio abraza,
Í >ero muy especialmente,
os animales de raza.
Asunción ( Aguada >
Me comprometo á probar
que mejor que esta cerveza
no la ha tomado Su Alteza,
el Príncipe de Bísvíar.
Bacacay 7
Se pueden lograr tres ílnei
en esta casa, lector:
beber bien, fumar mejor*
y lustrarse ios botines.
DantIslas Húrte-amerfcanot
cámaras 163
Gracias k loe especiales
estudios de Prinee é HilL
pueden comer mas de mil*
con sus dientes naturales.
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